Aclaraciones y puntualizaciones


Recientemente decidí escribir un par de artículos para Amazings.es (posteriormente publicados también aquí y aquí) que tratarían de aclarar algo el turbio panorama creado tras la decisión judicial relativa a las patentes con células madre embrionarias humanas. Mi intención con el primero de los artículos fue aclarar el embrollo técnico y judicial que se produjo a cuenta de esta decisión del tribunal de justicia de la UE. Creo que dicha decisión es muy importante y tendrá consecuencias que nos afectarán a todos, y por ello he tratado de informarme lo mejor posible y de explicarlo con claridad.

Por el contrario, el segundo de los artículos es evidentemente un artículo de opinión, absolutamente subjetivo como no puede ser de otra manera. Surge de mi extrañeza al observar que el litigio sobre la patente que originó la decisión judicial parte de la organización Greenpeace, en todo su derecho, faltaría más, pero cuya motivación desconocía. Al leer el artículo de análisis del asesor de Greenpeace en este asunto explicando sus motivos, me pareció una postura bastante absurda y así decidí exponerlo.

Tras la publicación de estos dos artículos en Amazings.es, me veo en la necesidad de intentar hacer algunas puntualizaciones y aclaraciones al debate suscitado por los dos artículos publicados acerca de las patentes de células madre embrionarias humanas. Desgraciadamente no pude entrar a comentar debidamente uno por uno según se fueron produciendo esos comentarios y me gustaría intentar hacerlo ahora de manera conjunta.

Primero de todo me gustaría aclarar que soy investigador y desarrollo mi actividad de investigación en un organismo público de investigación. No tengo ninguna relación con empresas privadas de biotecnología, farmacéuticas, o de ningún otro tipo para el caso. No poseo patentes registradas, para mi desgracia y demérito de mi carrera científica, puesto que en la evaluación de la trayectoria científica personal por los organismos públicos (al igual que ocurre con la trayectoria de los institutos de investigación) se valora positivamente ese apartado. Vamos, que no tengo intereses particulares, aunque siempre surja alguna que otra voz que entienda que una posición de opinión en contra de Greenpeace tiene que estar fundamentada en oscuros intereses económicos.

He observado que en gran medida el debate que se ha suscitado incide sobre la ética de las patentes en general, y sobre la protección de la propiedad industrial en el caso de tecnologías y aplicaciones médicas en particular. Creo que discutir sobre la legitimidad, utilidad, etc, del sistema de patentes está fuera de mi alcance y es un debate sin duda impregnado de ciertos aromas a software libre, cultura compartida, etc, que creo que no tienen nada que ver con lo que se discute.

Oliver Brüstle

Cuando hablamos de patentes en el ámbito de la salud, rápidamente muchos meten en la ecuación a las malvadas farmacéuticas, con toda seguridad el sector de negocio que levanta más odio y suspicacias del mundo (no sin ciertas razones para ello). Se plantea así la posibilidad de patentar únicamente como una manera de limitar la investigación de los demás, como forma injusta de enriquecerse incluso a costa de la salud de todos, como un sistema de explotación de riqueza a cambio de un truco legal. Más curiosa aún resulta la posición que defiende que los resultados de la investigación llevada a cabo en organismos públicos sea libre, puesto que la pagamos todos. Como dato decir que Oliver Brüstle, el investigador alemán cuya solicitud de patente originó este litigio por parte de Greenpeace, es un investigador de la Universidad de Bonn, universidad pública.

Sin embargo, creo que bien puede analizarse al contrario. Un organismo público, que ha empleado el dinero de todos para realizar una investigación que ha generado un conocimiento útil gracias al esfuerzo y saber hacer de un grupo de científicos, debe proteger esa invención. ¿Qué puede ocurrir si no? Que cualquiera (ponga aquí el nombre de su compañía farmacéutica más odiada) explote comercialmente su invención, estableciendo además sus condiciones (y precio), dándose entonces la paradoja de que deberíamos volver a pagar por algo cuyo desarrollo costeamos entre todos. Eso en vez de generar riqueza, revertir la inversión al sector público, o asegurarse de que el avance pueda llegar a todos gracias a que somos los poseedores de la patente. Proteger bajo patente no implica querer enriquecerse, significa ser dueños del posible desarrollo comercial de una invención.

Por su parte, las empresas biotecnológicas (no sé porqué todo el mundo habla solo de las farmacéuticas) y las “Farma”, dejarán de desarrollar tecnologías y procedimientos terapéuticos en esta área en Europa, porque saben que este es territorio que no permitirá que protejan sus invenciones adecuadamente. Pese a algún comentario que he leído haciendo referencia a otros campos, en este mundo de la aplicación de métodos y procedimientos terapéuticos todo nuevo desarrollo se patenta y ese es un objetivo irrenunciable por parte de las compañías de biotecnología y farmacéuticas. Algún comentario reclamaba incluso que la salud y los medicamentos estén fuera de las manos de las empresas privadas. Curioso planteamiento, puesto que no sé cuántos medicamentos y procedimientos nos quedarían.

Ese es un efecto directo, pero hay otro indirecto que puede resultar también muy grave. Algún comentario hacía referencia a que la decisión judicial en cuestión únicamente impedía la protección por patente de unas investigaciones, pero no el desarrollo comercial de las mismas, ni mucho menos la financiación ni el planteamiento de dichas investigaciones. Desgraciadamente el panorama para muchos científicos no es tan halagüeño. Esta decisión judicial establece una definición de embrión humano increíblemente restrictiva y errónea, que puede ser usada como referencia posteriormente para legislar o decidir la financiación de la ciencia. Decide declarar no patentable cualquier técnica, procedimiento o material biológico que implique el uso de células madre embrionarias por muy lejano que el material a emplear se encuentre hoy en día de su presencia en embriones. Declarar que cualquier cosa que haya formado parte de “algo” que hubiese podido, llegado el caso, derivar en un ser humano, o incluso aunque biológicamente hubiese sido imposible su desarrollo en ser humano, es un ser humano, es ciertamente una chapuza y una metedura de pata. Llega a extremos de pensamiento mágico, del tipo del rechazo que muchos sentirían a vestir las ropas que hayan sido usadas anteriormente por un terrible asesino pese a estar perfectamente lavadas y desinfectadas, o a habitar una casa en donde se haya producido un crimen. Un tribunal de justicia no puede basar sus decisiones en el pensamiento mágico que otorga a cualquier material biológico derivado de un ser humano características humanas. Que Greenpeace piense así es su problema, pero que un tribunal lo reconozca y asuma, creo que es muy sorprendente. Defender que proteger bajo patente el desarrollo de un procedimiento médico basado en el uso en alguno de sus pasos de material que en algún momento fue derivado de un ser humano, es lo mismo que comerciar con un ser humano y por tanto es denigrante para la persona, es algo propio de ese pensamiento mágico, característico de organizaciones religiosas y por lo que parece también asumible por organizaciones como Greenpeace.

Si seguimos el hilo argumental de los que consideran “vida humana” a cualquier cosa que haya estado en algún momento cercano a un embrión humano, (fecundado o no), podemos llegar (si no lo hemos hecho ya, claro) a entrar en absurdos tan fantásticos como considerar a cualquier célula humana como potencialmente originadora de un organismo humano completo. De hecho, no quiero dar ideas, pero cualquier célula de las que se están desarrollando en la actualidad desde que surgió en el 2006 la técnica de reprogramación a célula pluripotente inducida (iPS), por la cual podemos dar marcha atrás en el reloj biológico de una célula cualquiera adulta hasta devolverla a un estado de pluripotencialidad similar al de las células madre embrionarias, en teoría (porque nadie va a cometer la aberración de testar esa posibilidad) debería ser incluso capaz de generar un ser humano completo. El Vaticano es firme defensor de estas células iPS, llegando incluso a organizar conferencias sobre el tema, pero a poco que alguien se ponga, podrían caer también en el saco de no sujetas a comercialización por motivos éticos.

Alguno dirá que es una exageración, pero basta con echar un vistazo a campañas como la promovida aquí por un grupo de comunicación haciéndose eco de un boicot contra la empresa Pepsi por una falaz acusación (ver vídeo solo si no se tiene el estómago muy delicado). Quizás Greenpeace se una también a dicha campaña, no sé.

De nuevo, ahondando más en las consecuencias derivadas de esta decisión, se prohíbe la protección bajo patente de invenciones que tengan que ver con embriones humanos porque se considera no ético. Eso es tanto como condenar la investigación en esta área en Europa, puesto que no permite asegurar una explotación comercial eficaz de la invención, siembra importantes dudas sobre la legalidad y adhesión a normas éticas de estas investigaciones, y supone un importante freno para la financiación por parte de organismos públicos y privados de más investigación en esta área.

Imagen de la campaña contra las patentes de embriones humanos tomada de la web de greenpeace

7 thoughts on “Aclaraciones y puntualizaciones

  1. Estimado Manuel:

    Lo felicito… como siempre.
    La lógica impecable de su razonamiento me parece realmente imbatible. Ud. ilumina el asunto en debate con una luz clara como el día. No entiendo que haya quienes puedan sustraerse a su análisis …

  2. Muchas gracias por los elogios Adriana, sin duda exagerados. Es normal que haya opiniones discrepantes y en este asunto es frecuente mezclar el legítimo interés por promover el conocimiento sin restricciones y estar vigilantes ante los desmanes y excesos que en alguna ocasión se han dado por parte de farmacéuticas, con la declaración de actividad no ética por el tribunal de justicia de la UE por considerar explotación comercial de la “vida humana” la protección bajo patente de terapias basadas o alrededor de las células madre embrionarias humanas.
    ¡Un saludo!
    Manuel

  3. Buenas noches
    yo con usted nunca dejo de sorprenderme y de ver las cosas desde puntos de vista que nunca habia pensado (realmente mi interés por estos temas que trata usted es digamos una inquietud hacia donde va la sociedad)

    Mi mas sincera enhorabuena

    • Pues muchas gracias Nerea, me alegra eso que dices de que te haga ver las cosas desde puntos de vista que no habías considerado. Siempre es necesario y sano que todos hagamos eso para reconsiderar y replantear lo que creamos saber o no saber y enfrentarnos con nuevas perspectivas a los problemas.
      Un saludo!
      Manuel

  4. Nada que en cualquier momento Greenpeace sugeriria darle candela como a Bruno y otros…por ser “etico”…quiere que volvamos a la eda media..o pero..de piedra…Zapateros…A SUS ZAPATOS|

  5. Creo que es un facilismo de su parte asumir que las organizaciones religiosas tienen un “pensamiento mágico”. Es preocupante que en su caso, siendo un hombre de ciencia, tenga una visión tan pobre y primitiva de la riqueza y profundidad con que se asume al ser humano desde la religión, particularmente en el judeo-cristianismo. Usted habla desde una posición eminentemente biológica, por eso no le crea conflicto hablar con tanta libertad de “algo” que hubiese llegado a ser humano. Eso, que para usted podría ser sólo un conjunto de células creciendo y diferenciándose, es el comienzo de una nueva vida que se despliega desde sus propias potencialidades, aunque necesitada de nutrientes y dependiente en su fragilidad, es autónoma, y ni usted ni nadie está en condiciones de decidir a partir de qué momento deja de ser un puñado de células y comienza a ser una persona humana, con dignidad y sujeto de derechos. Así, desde el momento mismo de la fecundación, comienza la gran carrera de nuestra vida, según nuestro supuesto “pensamiento mágico”, comenzamos todos, y se trata de un peligro grave tomar este asunto a la ligera, sobre todo cuando no se tienen concepciones sólidas sobre la totalidad del ser humano, no sólo verlo desde el dato puramente biológico, que no logra explicarnos por sí mismo. Es un terreno difícil, pero es muy triste que los hombres y mujeres que hacen ciencia tengan nociones tan limitadas cuando hay tanto en juego, de un alcance que apenas podemos vislumbrar.
    Jorge, desde Cuba

    • Muchas gracias por el comentario Jorge. Claro que es fácil asumir que las organizaciones religiosas tienen un pensamiento mágico. Es evidente que se basan y rigen por creencias en entes no comprobables y no demostrables. No entiendo qué es lo que le parece pobre o primitivo de mi visión del concepto que tiene la religión católica de la vida. Está claro que la visión de la jerarquía de la iglesia responde a un pensamiento simple y mágico fundamentalista, desprovisto de toda lógica biológica. Usted mismo muestra cómo desde una perspectiva religiosa, cualquier grupo de células constituye una vida autónoma digna de protección y sagrada, con dignidad y derechos (?!). Pero eso es evidentemente falso desde un punto de vista biológico y solo responde a unas supersticiones y un pensamiento cerrado.
      Está usted proponiendo que las células que se desescaman de la piel a diario constituyen una vida que debemos preservar y respetar? Piensa que el epitelio digestivo que se renueva a diario es otro “yo” independiente que deberíamos reverenciar? Por qué pone limites al origen de la vida en el momento de la fecundación? No existe potencialidad de crear un ser humano ya antes, cuando las células reproductoras aún no se han encontrado? Supone un genocidio una polución nocturna? Es la menstruación un asesinato mensual? Actualmente sabemos que cualquier célula de un organismo, por diferenciada que sea, poses la capacidad de volver atrás en el camino del desarrollo hasta convertirse en una célula indistinguible de las células madre embrionarias. Tienen esas células derechos y dignidad? Que células tienen y cuales no?
      Creo que cuando juzga los conceptos y la visión sobre la vida de la ciencia comete un error muy habitual entre las personas religiosas, el de suponer que esa visión se toma a la ligera, con desprecio, solo porque no utiliza unos planteamientos absolutos, irracionales y fundamentalistas.
      Un saludo,
      Manuel

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