Las células inmortales de Henrietta Lacks


El último libro de la periodista Rebecca Skloot sobre las células HeLa está siendo un auténtico best seller, al menos en EEUU (recientemente amazon.com lo declaró uno de los 10 mejores libros del año hasta la fecha), algo que, desde la perspectiva española, resulta gratamente sorprendente. Skloot se había sentido atraída por la historia de las células HeLa desde su época de estudiante, cuando con 16 años oyó por primera vez hablar de ellas de boca de su profesor de biología. Supo entonces que estas células habían sido derivadas de una biopsia de cuello uterino realizada a una mujer afroamericana a mediados del siglo XX y su curiosidad sobre el origen y las circunstancias que rodearon este hito científico se despertaron en ella. Años más tarde, cuando decidió dedicarse a la escritura, la primera historia que vino a su cabeza fue la de estas células y cómo habían sido obtenidas.

Henrietta Lacks: 1920-1951

 

En su libro, Skloot realiza una excelente labor por relatar tanto su búsqueda por entender los aspectos científicos relacionados con la investigación en biología celular, como sus esfuerzos por adentrarse en las historias personales de los miembros de la familia de Henrietta Lacks, la paciente afroamericana de la que se extrajeron las células que posteriormente alcanzarían fama mundial bajo el acrónimo de HeLa (de Henrietta Lacks). Por el camino, Skloot desgrana diversos temas que entran en el campo de la divulgación en biología (algunos de ellos tratados anteriormente en este mismo blog), como el significado de la inmortalidad de los cultivos celulares, las dificultades de los pioneros de la biología celular por establecer cultivos y entender las bases de ese proceso, el uso intensivo que se les ha dado a estas células en muy diversos campos de la biología celular y molecular, así como en la virología y en el desarrollo de vacunas, etc. Al mismo tiempo, nos ofrece la posibilidad de reflexionar sobre aspectos éticos y legales derivados de la investigación científica, y representa un valioso relato sobre el camino recorrido hasta nuestros días en todo lo relacionado con estos temas. Todo ello además está aderezado con pinceladas emocionales y humanas cuando la escritora nos traslada su experiencia en el trato con la familia de Henrietta, gentes humildes, con escasos recursos que han sufrido duras condiciones a lo largo de la vida y que entienden muy a duras penas todas las implicaciones derivadas de las células de uno de los miembros de su familia.

George Otto Gey

 

Las células HeLa fueron establecidas por George Gey en 1950 a partir de la biopsia del cuello uterino de Henrietta Lacks (que posteriormente falleció a consecuencia de ese cáncer de cuello de útero) sin su consentimiento, cuando esta acudió al hospital Johns Hopkins de Baltimore. Hoy en día ese hecho puede parecernos una aberración, pero la legislación que regula la cesión de muestras biológicas derivadas de pacientes se encuentra en su infancia. El concepto de consentimiento informado otorgado por los pacientes, es algo de nuestros días. Hasta muy recientemente, las muestras para investigación se obtenían sin ni siquiera informar a los pacientes del procedimiento que se estaba realizando en ellos, ni que sus tejidos iban a ser usados en investigación, ni mucho menos en qué investigación.

En nuestro país, la reciente Ley 14/2007 de Investigación Biomédica establece el marco en el que ha de desarrollarse el uso de muestras humanas en investigación. Este marco legislativo, uno de los más avanzados del mundo, se completará en breve con la publicación del Real Decreto que desarrollará dicha Ley y establecerá las medidas concretas que garanticen la cesión de muestras biológicas tras consentimiento informado para investigaciones concretas y definidas, la “anonimización” de las mismas, el derecho del paciente a solicitar la destrucción de sus tejidos en cualquier momento, etc. Sin embargo, la galería de los horrores que era norma en el mundo que rodea la investigación biomédica es desconocida para la mayoría de nosotros, y Skloot ofrece un relato espeluznante de las prácticas habituales durante gran parte del siglo pasado, en especial con poblaciones desfavorecidas como la comunidad afroamericana de EEUU.

Células HeLa observadas por microscopía de inmunofluorescencia

 

George Gey tuvo un gran éxito creciendo las células HeLa y hoy en día podemos afirmar, sin temor a exagerar, que todo laboratorio que trabaje con células humanas ha usado en algún momento, si no usa rutinariamente, esta línea celular. De hecho, se ha podido observar que una de las mayores contaminaciones en las líneas celulares que se distribuyen de laboratorio a laboratorio en el mundo, proviene de células HeLa creciendo como “invasoras” en los cultivos celulares. Alguien calculó una vez que la expansión de células HeLa a lo largo de los años ha llegado a generar un volumen tal de células que equivaldrían a 100 veces el Empire State Building de Nueva York (personalmente me parece un cálculo “arriesgado”). Pero esa distribución de células no fue siempre altruista y son muchas las compañías biotecnológicas que medraron a costa de vender viales de células HeLa a todos los laboratorios del mundo. Este hecho contrasta con la miseria con la que se han desenvuelto los herederos de Henrietta Lacks, sufriendo incluso para poder costearse la asistencia sanitaria cuando, paradójicamente, las células de su familiar han servido para ayudar en el avance de tantos campos de la biomedicina. En este sentido, el libro nos ofrece argumentos para el debate sobre quién se debe beneficiar de las investigaciones derivadas del uso de material biológico de pacientes y donantes anónimos. La batallas legales que se han librado hasta el momento no ofrecen lugar a la duda, nunca el paciente.

Rebecca Skloot ha construido un best seller alrededor de una historia científica

 

Finalmente, es también destacable el esfuerzo realizado por la escritora por acercarnos su experiencia ahondando en el entorno familiar de los Lacks, gente humilde y desgraciada, sin formación básica y que entiende muy a duras penas (también porque nadie hasta hoy se había preocupado de ello) que las células de su madre, tía, abuela, etc, estén aún hoy en día vivas en los laboratorios de todo el mundo, creciendo en frascos o placas de plástico, o formando parte de stocks congelados, y que los científicos las infecten con virus o las sometan a todo tipo de pruebas. De su íntima relación con algunos de los miembros de la familia se desprenden pasajes llenos de emotividad que ofrecen el ángulo más humano de todo el apasionante relato que rodea la historia de las células HeLa.

The Immortal Life of Henrietta Lacks, por Rebecca Skloot. Editorial Crown Publishing Group, Nueva York (February 2, 2010), idioma inglés. ISBN-10: 1400052173; ISBN-13: 978-1400052172.

Actualización 09/07/10, 12:31 am. La autora, Rebecca Skloot, nos ha confirmado vía Facebook que se está trabajando en una versión es español (además de en varios otros idiomas).

Rebecca Skloot: “Thanks for the review, and for sharing the link. A Spanish language edition is coming soon! It’s currently being translated into Spanish, French, Italian, Portuguese, Dutch, German, Hebrew, Japanese, and at least one Chinese language (I believe Taiwanese), as well as a few others. I’ll post information here and on my website (www.rebeccaskloot.com) as each edition becomes available.”

Notas curiosas:

– El libro va a ser llevado al cine de la mano de la popular Oprah Winfrey, Alan Ball, y la HBO. Desconocemos la posibilidad de una, más que recomendable, futura edición del libro en español.

– Pase de diapositivas relacionadas con el libro en el flickr de la autora:

http://www.flickr.com/photos/rebeccaskloot/sets/72157623243930457/show/

– Página web oficial sobre el libro de la autora:

http://rebeccaskloot.com/the-immortal-life/

Vídeo de las células HeLa en cultivo dividiéndose.

La nueva lápida que marca la tumba de Henrietta Lacks

 

Epitafio de la tumba de Henrietta Lacks:

Henrietta Lacks, August 01, 1920-October 04, 1951.

In loving memory of a phenomenal woman, wife and mother who touched the lives of many.

Here lies Henrietta Lacks (HeLa).  Her immortal cells will continue to help mankind forever.

Eternal Love and Admiration, From Your Family

2 thoughts on “Las células inmortales de Henrietta Lacks

  1. Vengo rebotado de la reciente entrada en amazings (enero 2011). Como es habitual en este blog, post riguroso e interesante. Muchas gracias Manuel.

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