¿Comer para no envejecer?


Todos los días podemos ver en televisión, oir en la radio o leer en la prensa, al último gurú de la alimentación ofreciéndonos consejos prácticos sobre dieta y salud anti-envejecimiento. Nos anuncian sus dietas milagrosas, sus mejores trucos anti-edad, todos los datos sobre el valor dietético de tal o cual alimento, el ranking de contenidos en antioxidantes, en vitaminas, etc, etc. Y por supuesto nos citan su lista negra de alimentos que aceleran el envejecimiento y su lista de alimentos favoritos que lo retrasan de manera radical. Oyéndoles, uno puede llegar a pensar que hablan basándose en estudios científicos serios que han demostrado con claridad y sin género de dudas todas sus afirmaciones. Y sin embargo, no es así.

Deliciosa fruta ... antienvejecimiento?

El mundo de los consejos dietéticos es un producto de nuestros días, en los que nos vemos acuciados por problemas de salud que creemos (con mayor o menor acierto) relacionados con la alimentación y en los que atribuimos una enorme importancia a la apariencia física y cómo la dieta puede influir en ella. Si antes el enfoque fue engordar/no engordar, hoy en día ha surgido con fuerza la variante envejecer/no envejecer. Aprovechando el tirón popular que las noticias relacionadas con la alimentación y la dieta tienen en nuestros días, son muchos los expertos que relacionan cualquier resultado preliminar de la investigación sobre las bases moleculares del envejecimiento para hacer sus propias afirmaciones y recomendaciones que serán compradas por un público ávido en adherirse a las nuevas modas dietéticas antienvejecimiento.

Sin embargo, estas afirmaciones pueden ser de lo más peregrinas si simplemente están basadas de manera parcial en los nuevos datos que la investigación en el laboratorio proporciona; cuando no directamente salvajes si los individuos que las proclaman obtuvieron su título de experto en dietética del envejecimiento en un curso por correo. Así podemos encontrar pregonadas y amplificadas por la enorme caja de resonancia que ofrece Internet en nuestros días, bobadas del calibre de bulos como el que afirma que la leche induce “secreción de moco” que es la responsable del cáncer de próstata y de mama, o que la forma de las frutas y verduras nos indica con su parecido para qué órganos es beneficiosa.

Dejando a un lado la voz de los charlatanas pseudocientíficos, no dejan de producirse afirmaciones cuestionables en entornos más o menos académicos, que airean a la ligera consejos de dudosa base científica. Por una parte está el típico problema que se produce cuando se salta en el vacío desde un resultado preliminar en laboratorio con animales de experimentación (a veces incluso con datos derivados de cultivos celulares), con resultados meramente correlativos, y se extrapola a la salud humana como si de un hecho probado y constatado se tratase.

Otra característica frecuente es dejarse guiar por el “sentido común”, que dará por buenos, aún sin demostración que lo sustente, cualquier resultado que se ajuste a los esquemas previos que un individuo y la comunidad en la que se engloba tenga por buenos y razonables. A esta cuestión muchas veces se le unen intereses comerciales que refuerzan el valor de alguna de las afirmaciones, simplemente porque están en línea con el mercado en el que se mueven importantes sectores de negocio.

Alimentos saludables y ... algo más?

Así tenemos afirmaciones de lo más sensatas, comúnmente aceptadas por todos, como la importancia del consumo de frutas y verduras para una mejor salud y longevidad. Desde los años 90 del siglo pasado se ha dedicado un gran esfuerzo a promover el consumo de frutas y verduras entre la población teniendo como uno de sus objetivos disminuir la incidencia de cáncer. Por muy razonable que sea pensar en el beneficio que el consumo de frutas y verduras tiene para la salud, lo cierto es que el mayor estudio sobre este consumo y la incidencia de cáncer a lo largo de diversos países europeos, llevado a cabo dentro del programa “European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition” (EPIC), demostró recientemente que no existe ninguna relación entre la cantidad de frutas y verduras que se consumen y una mayor protección frente al desarrollo del cáncer. Por supuesto estas conclusiones no descartan que exista un grupo de frutas y verduras concreto que sí aporten un beneficio anticancerígeno, pero lo cierto es que la afirmación amplia de que ese consumo nos protege del cáncer no está probada. Lo sensato es profundizar aún más en nuestro conocimiento sobre el beneficio real que podemos obtener de alimentos saludables como las frutas y verduras, identificar los elementos que contienen y aprender cómo beneficiarnos aún más de ellos.

Si utilizamos el ejemplo anterior de cómo una afirmación a todas luces sensata, como pueda ser la de promover el consumo de frutas y verduras, tiene una comprobable escasa incidencia en mejorar patologías como el cáncer, imaginemos la base de afirmaciones mucho más peregrinas y no sustentadas en estudios amplios y serios. Aquí ya hemos hablado del movimiento filosófico cuasi-religioso de los antioxidantes y sus supuestos efectos beneficiosos previniendo y revirtiendo todas las patologías y, como ejemplo máximo de su poder, retrasando el envejecimiento, cuando en realidad el estudio más amplio con respecto al efecto de los suplementos antioxidantes demostró no ser efectivo frente al cáncer, cuando no directamente ser perjudicial para la salud.

Con esa pinta tentadora, tiene que ser malo

Se producen además afirmaciones cuestionables sobre alimentos que están casi en su totalidad infundadas o responden a prejuicios, como comentábamos más arriba, producto del refuerzo ejercido por el consenso existente en un momento dado. Así, recientemente le tenemos declarada la guerra a productos como el azúcar y le encontraremos culpable de todos los males, incluido el envejecimiento. O al café, producto por otra parte rico en antioxidantes. O al exquisito chocolate, que en su variante más pura carece de azúcar o de grasas perjudiciales y que, si acaso, se ha demostrado como beneficioso para el envejecimiento.

Por el contrario, ensalzaremos alimentos basándonos en presuntas bondades que no resisten el más mínimo escrutinio. El vino tinto es riquísimo y me parece genial que se le quiera promocionar como producto saludable, pero de ahí a vendérnoslo como alimento antienvejecimiento por su contenido en resveratrol o su capacidad antioxidante, hay que ser un charlatán profesional.

El origen de la fama reciente del vino tinto como protector frente a las enfermedades cardiovasculares y responsable de una mayor longevidad es ilustrativo, y tiene que ver con la conocida como “paradoja francesa”. Dicha paradoja no tiene nada que ver con la reciente eliminación del equipo francés de la Copa Mundial de Fútbol, si no que es un término acuñado por el Dr. Serge Renaud, de la Universidad de Burdeos en Francia, que proclamaba que los franceses padecen una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares (más tarde también extendido a una mayor longevidad) pese a tener un consumo superior a la media en otros países de productos ricos en grasas saturadas como el paté o las carnes, debido fundamentalmente a su también mayor consumo de vino tinto. Cuando en 1991 el popular programa de televisión estadounidense “60 minutes” se hizo eco de esta hipótesis, las ventas de vino tinto en EEUU experimentaron un espectacular aumento del 44% y algunas bodegas exigieron poder llevar en sus etiquetas la declaración de “alimento saludable”. Para rematar la jugada, aportándole una aureola de seriedad científica, las investigaciones fundamentalmente del grupo dirigido por David Sinclair sobre los efectos prolongadores de la longevidad y protectores frente a las enfermedades asociadas al envejecimiento del resveratrol, que es un componente de las uvas (y por tanto del vino), terminaron por encumbrar las virtudes del vino.

El vino, algo más que delicioso?

No importa que la cantidad de resveratrol presente en el vino tinto sea testimonial, puesto que para obtener una cantidad apreciable de resveratrol, suficiente como para poder obtener el declarado beneficio, a base de consumo de vino, uno debería ingerir cientos de litros diarios (ver cálculo en Wired, por ejemplo). Sin embargo, no existe comentario sobre el resveratrol que no comience diciendo “… el resveratrol, presente en el vino tinto …”. Tampoco importa que una reevaluación de los números que manejaba el Dr. Serge Renaud indique que claramente infravaloró la incidencia de enfermedades cardiovasculares entre la población francesa, que en realidad está en la media de los países occidentales. Todo esto sin entrar en el dudoso efecto beneficioso para la salud del resveratrol o las moléculas sintéticas que mimetizan sus efectos, a los que se han lanzado varias compañías en la esperanza (ya una realidad) de llenar las arcas vendiendo humo bajo la promesa de una auténtica fuente de la juventud eterna.

Pero es que incluso la asunción de que el consumo de grasas saturadas naturales tenga alguna relación con el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares está en entredicho. El estudio, conocido como Nurses´Health Study y llevado a cabo por la Women´s Health Initiative (WHI), se desarrolló durante 8 años e implicó a 49.000 mujeres. Las conclusiones de este estudio es que no se pudieron encontrar conexiones entre seguir una dieta baja en grasas y un menor riesgo de padecer cáncer de mama o colorrectal, o enfermedades cardiovasculares. Evidentemente este estudio no tiene la última palabra, pero evidencia la necesidad de ser cautos con las recomendaciones relacionadas con la alimentación y su relación con las enfermedades y el envejecimiento, y deja claro que las afirmaciones absolutas sobre los beneficios o perjuicios de los alimentos son arriesgadas, por muy sensatas que nos parezcan a simple vista.

Dicho todo lo anterior, no me gustaría ser atacado por hereje y por poner en peligro la salud de la gente por hacer peligrosas recomendaciones dietéticas, nada más lejos de mi intención. Sólo quisiera llamar la atención sobre la cantidad de pronunciamientos a la ligera que al respecto de la salud, el envejecimiento y la alimentación se hacen, sin sustentarse en evidencias científicas de peso, cuando no directamente partiendo de bobadas pseudocientíficas.

Una alimentación sana, variada, balanceada, equilibrada y acorde con el gasto energético que realizamos, junto con una actividad física moderada, siguen siendo buenos consejos generalizables para todos.

Algunas referencias:

- Comentario editorial en JCNI sobre las conclusiones del estudio EPIC sobre el consumo de frutas y verduras y la incidencia de cáncer:

Fruits, vegetables, and cancer prevention: turmoil in the produce section. Willett WC. J Natl Cancer Inst. 2010 Apr 21;102(8):510-1

- Artículo original del grupo de David Sinclair sobre el efecto del resveratrol aumentando la longevidad de la levadura:

Small molecule activators of sirtuins extend Saccharomyces cerevisiae lifespan. Howitz KT, Bitterman KJ, Cohen HY, Lamming DW, Lavu S, Wood JG, Zipkin RE, Chung P, Kisielewski A, Zhang LL, Scherer B, Sinclair DA. Nature. 2003 Sep 11;425(6954):191-6.

- Artículo original del grupo de Rafael de Cabo, en el que colaboró también el grupo de David Sinclair, en el que se describe como beneficioso para la salud durante el envejecimiento, pero sin capacidad de aumentar la longevidad en el ratón:

Resveratrol delays age-related deterioration and mimics transcriptional aspects of dietary restriction without extending life span. Pearson KJ, Baur JA, Lewis KN, Peshkin L, Price NL, Labinskyy N, Swindell WR, Kamara D, Minor RK, Perez E, Jamieson HA, Zhang Y, Dunn SR, Sharma K, Pleshko N, Woollett LA, Csiszar A, Ikeno Y, Le Couteur D, Elliott PJ, Becker KG, Navas P, Ingram DK, Wolf NS, Ungvari Z, Sinclair DA, de Cabo R. Cell Metab. 2008 Aug;8(2):157-68.

- Comentario en la revista Science sobre el Nurses´Health Study.

Women’s health. Study yields murky signals on low-fat diets and disease. Couzin J. Science. 2006 Feb 10;311(5762):755.

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  1. jose estupinan
    junio 30, 2010 en 12:01 pm | #1

    Tema acertado. A eso hay que sumarle el interes comercial detras de todo. No es si no ver los noticieros hispanos en EE.UU. donde los “publis” como estos acerca de salud y estetica esta amarrado a grandes marcas que nos dicen qué comer y cómo se debe vivir; siendo todo una mentira. Un día la cerveza es anti-cancerígena y otro dia es el café y asi sucesivamente cada emporio de los alimentos manejan nuestras vidas via medios de comunicación….

    • junio 30, 2010 en 12:08 pm | #2

      Por supuesto Jose, eso es cierto en todo el mundo, pero si ya nos vamos a EEUU ahí ya los intereses comerciales son abrumadores. Controlan la publicidad directa y la encubierta, a través de noticias que no lo son, subvencionando congresos sobre alimentación y salud, investigaciones que apoyen sus productos, grupos de consumidores, etc, etc.

  2. A.
    junio 30, 2010 en 1:36 pm | #3

    ¿Qué te parece la dieta rica en soja?
    Los del eroski la tienen siempre en oferta y dicen que lo cura todo. Habrá que hacerles caso, ¿o no?

    Gran entrada la que has ehcho, por cierto. Aunque me ha faltado que hablaras sobre las propiedades de las bayas goji y de la leche ;)

    • junio 30, 2010 en 1:42 pm | #4

      Pues no tengo mucho que decir con respecto a la soja, pero sobre las bayas Goji y el resto de los alimentos presuntamente ricos en antioxidantes ya hicimos una entrada anterior (ver: http://wp.me/pU6vc-31) que espero te interese y te guste.
      Gracias y un saludo!

  3. julio 2, 2010 en 6:46 pm | #5

    Estoy de acuerdo contigo y siguiendo con la misma línea, me atrevería a decir que en vez de decir:”pero lo cierto es que la afirmación amplia de que ese consumo nos protege del -cáncer es falsa-”, hay que poner que “-no está probada-”, y así el artículo queda redondo.
    Saludos

    • julio 2, 2010 en 8:30 pm | #6

      Gracias por el comentario y la corrección. Tienes toda la razón y lo he corregido.
      Un saludo!

      • trurl
        julio 2, 2010 en 8:58 pm | #7

        Corrige la corrección, porque has puesto

        “… que ese consumo nos protege del cáncer es falsa no está probada.”

        Por otra parte, me pregunto si en la expresión

        “… no se pudieron encontrar conexiones entre seguir una dieta baja en grasas y un menor riesgo…”

        “baja en grasas” significa que consumían menos grasas que la media, lo mismo que la media, menos que las recomendadas por los nutricionistas, etc. Más que nada lo pregunto por resaltar la dificultad de describir resultados cientificos usando lenguaje coloquial. Las ambigüedades e inexactitudes (que inevitablemente se introducen al reducir el contenido de las comunicaciones científicas a los términos que la gente usa) son profusamente explotadas por individuos y organizaciones interesados en que los resultados se interpreten en un sentido determinado.

        Un saludo.

  4. MIGUEL CARRASCO
    febrero 16, 2011 en 10:23 pm | #8

    BUENO ES LA PRIMERA VEZ QUE TENGO CONTACTO CON ESTE BLOG, Y LO QUE ESTOY LEYENDO ME ESTÁ SORPRENDIENDO Y A LA VEZ PREOCUPANDO.
    HAY UNA COSA QUE ESTÁ MUY CLARA , TODO LO QUE SE AFIRME A NIVEL CIENTIFICO DEBE ESTAR PROBADO CON EL MAXIMO RIGOR CIENTIFICO, PERO ME PREGUNTO ¿ES QUE NO HAY NADIE QUE PONGA ORDEN A ESTO?.
    EL RESVERATROL EN PERLAS INUNDA LAS PARAFARMACIAS Y FARMACIAS Y SI ESTO NO ESTÁ COMPROBADO LA PUBLICIDAD INCURRE EN UN DELITO, LA VERDAD NO ENTIENDO NADA, DURANTE EL SIGLO PASADO SE LANZAVAN MENSAJES SOBRE LA DIETA DE FORMA CONTRADICTOR<IA, PASÓ CON EL PESCADO AZUL Y EL ACEITE DE OLIVA Y TODAVIA ESTAMOS IGUAL.
    CREO QUE DEBERIAMOS CENTRARNOS MÁS EN QUE NO DEBEMOS COMER, EN CUALES SON LOD ALIMENTOS QUE VERDADERAMENTE ACORTAN LA VIDA POR QUE INDUCIR A LA GENTE A COMER ESTO O AQUELLO ES UNA TOMADURA DE PELO QUE HACE RECORDAR A LOS TIEMPOS DEL CRECEPELO EN LA CARROZA DE CABALLOS , CADA PERSONA TIENE UNA GEÉTICA DIFERENTE Y AL IGUAL QUE LOS MEDICAMENTOS LA COMIDA ACTUA DIFERENTEMENTE EN CADA PERSONA, LA NUTRIGENÓMICA CUANDO SE DESARROLLE EN EL FUTURO NOS SORPRENDERÁ A TODOS SI CONSEGUIMOS EL GRADO DE HONRADEZ CIENTIFICA NECESARIA.

    • febrero 16, 2011 en 10:50 pm | #9

      Amén. Gracias por el comentario Miguel.
      Tengo pendiente una entrada (y a este paso va a ser una miniserie de entradas) sobre el dichoso resveratrol para intentar aclarar bien todo lo relacionado con este asunto que es evidente es de gran interés para mucha gente.
      Un saludo y de nuevo gracias por leer el blog y participar con tu comentario.
      Manuel

  5. quique
    abril 7, 2011 en 12:53 pm | #10

    pero ¿qué es entonces una dieta sana?. Si no he entendido mal, ni siquiera se puede asociar eso a un consumo suficiente de frutas y verduras. ¿Da lo mismo comer eso que un bocata de panceta con mantequilla?

    • abril 7, 2011 en 1:15 pm | #11

      Ja, ja, ja!!! Tienes toda la razón. Bueno, no me considero para nada experto en nutrición, pero sí que parece bastante lógico no atiborrarse a grasas (sobre todo saturadas), y probablemente no atiborrarse a nada en particular. Comer variado y de manera acorde a nuestro gasto particular según nuestro nivel de actividad parece sensato.
      El consumo de frutas y verduras sigue siendo recomendable, eso es cierto. Lo que ocurre es que durante mucho tiempo se ha tenido la idea de que un consumo elevado de ese tipo de alimentos podría resultar protector frente al desarrollo del cáncer (por diversas evidencias experimentales). Sin embargo, cuando se ha hecho un estudio de una población muy grande y se ha analizado la influencia del consumo de fruta y verdura, no se han podido comprobar las sospechas. Eso no quiere decir que puedan existir beneficios particulares asociados a un tipo de fruta o verdura concreto, frente a una enfermedad en particular, etc.

      • Ariel
        mayo 13, 2012 en 9:18 pm | #12

        ¡Interesante sus apreciaciones! Solo deseo agregar que el consumo de vegetales es totalmente recomendable, el problema radica en los elementos presentes durante su producción, específicamente los químicos (pesticidas y fertilizantes) y su efecto secundario en nuestro organismo. Eso explica el auge de los productos “orgánicos” (natuales)… Saludos!

      • mayo 22, 2012 en 3:49 pm | #13

        Ariel, el comentario está totalmente fuera de lugar. Cuando hablas de los químicos, ¿te refieres a las proteínas, a los hidratos de carbono, etc, que forman parte esas frutas y verduras? Porque si le quitas los “químicos” te quedas con el vacío. Si te refieres a conservantes, etc, decirte que esos químicos tan rechazables en tu opinión son en gran medida responsables de la seguridad alimentaria que caracteriza al mundo occidental y que nos permite gozar de una salud como nunca hemos conocido en la humanidad y desde luego como no conocen en regiones del mundo en donde la alimentación no es segura por falta de medios, entre otros, químicos. Uno de los motivos fundamentales por los que hemos logrado aumentar tan espectacularmente la expectativa de vida es gracias a tus denostados químicos, que permiten por ejemplo que no muramos de entoxicación alimentaria, eso sí, salvo que nos dé por ser snobs, ecopijos y decidamos prescindir de los avances de la ciencia y queramos disfrutar de las ventajas del neolíticos intoxicándonos con productos más naturales, como la toxina diftérica, por poner un ejemplo evitable por químicos. La falsa conciencia ecologista adecentada por la pseudociencia y el pensamiento mágico son las verdaderas razones del auge de los productos (muy) mal llamados “orgánicos”, puesto que yo no conozco alimentos alternativos a estos, inorgánicos.
        Existen blogs mucho más fundados y enfocados en estos asuntos que recomiendo que leas si estás interesado en una perspectiva seria y formada, como por ejemplo:
        - Los Productos Naturales, Vaya Timo
        - El Blog del Búho
        Un saludo,
        Manuel

  6. Johnny
    mayo 26, 2011 en 11:04 am | #14

    MI PREGUNTA ES LA SIGUIENTE ¿UNA DIETA EQUILIBRADA ALARGA LA VIDA? SI UNA MALA ALIMENTACION CAUSA ENFERMEDADES…QUE SE MANIFIESTAN NORMALMENTE EN LA VEJEZ, UNA BUENA ALIMENTACION RETRASARIA LA APARICION DE DICHAS ENFERMEDADES, CON LO CUAL, RETRASARIA EL ENVEJECIMIENTO ¿ESTO ES CORRECTO? Y SI ES ASI QUERRA DECIR QUE ALGO TENDRAN LOS ALIMENTOS QUE INGERIMOS QUE BENEFICIAN NUESTRA SALUD, SI NO ME EQUIVOCO HAY ALIMENTOS PERNICIOSOS (GRASAS SATURADAS) Y HAY BENEFICIOSOS (FRUTA, VERDURAS, OMEGA3…) NO SIGNIFICA ESTO QUE ESTOS ALIMENTOS TIENEN NUTRIENTES QUE VENEFICIAN LA SALUD DE ALGUNA MANERA, SI ES ASI QUERRA DECIR QUE SI POSEEN CUALIDADES “CURATIVAS” CON LO CUAL UNA MEJOR SALUD = VIVIR MAS ANOS = RETRASAR EL ENVEJECIMIENTO.
    NO SE SI RESULTARA INGENUA, OBVIA O SIMPLE MI EXPOSICION PERO EL CASO ES QUE ME LLAMA MUCHO LA AENCION ESTE TEMA Y ME ENCANTARIA QUE ME LO ACLARARAS O ME DES TU OPINION.

  7. Cubano-Americano
    septiembre 27, 2011 en 8:52 pm | #15

    Lo que si esta demostrado que una dieta hipocalorica aumenta la expectativa de vida y salud…y que los alimentos procesados ob fritos tambien producen toxicos quimicos que agreden a un organismo sano..lo mejor..tal vez lo unico es una dieta balanceada…hipocalorica..y un buen regimen de ejrcicios de resistencia para mantener la masa muscular. Tambien el mejor que no molesta las artulacione los ejercicios de contracciones isometrica..y..no excesos..Saludos..bye

  8. junio 22, 2013 en 3:45 am | #17

    Hola que tengo q comer para no envejecer
    O estar joven . Saludos gracias.

  1. junio 30, 2010 en 5:13 pm | #1

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